El Informe de Riesgos Globales: una nueva perspectiva para un nuevo comienzo en la humanidad

Luego de lo ocurrido en pandemia, es importante reflexionar a nivel nacional acerca de la respuesta de la autoridad a emergencias como esta, reconociendo aprendizajes en cinco dominios: la toma de decisiones del gobierno, comunicación pública, capacidades del sistema de salud, gestión durante las cuarentenas o encierros y asistencia financiera para los vulnerables. La consideración del medio ambiente es fundamental y tenemos una oportunidad inmejorable de asumir cambios sistémicos en nuestro entorno y medioambiente.

Para revisar el documento íntegro en inglés, sugiero ingresar al siguiente link: https://www.weforum.org/reports/the-global-risks-report-2021

La Encuesta Global de Percepción de Riesgos (GRPS por su sigla en Inglés) es la fuente de datos que ha generado el Foro Económico Mundial, y que atiende los riesgos a corto, mediano y largo plazo que podría experimentar la comunidad mundial. La información se obtiene de la experiencia obtenida y sistematizada de la red de negocios, gobierno, civil sociedad y líderes de opinión; las respuestas a las encuestas se recogieron del 8 de septiembre al 23 de octubre 2020 entre los diversos miembros del Foro Económico Mundial.

Algunos de los capítulos incluidos en el reporte abarcan ejes temáticos como ‘fracturas sociales’, que se traducen en problemas para la salud humana, aumento en el desempleo, crecimiento en la brecha digital, desilusión en la juventud y fragmentación geopolítica. La degradación de los ecosistemas persiste como un riesgo latente, que hoy intersecta con mayor fuerza el tejido social, aumentando las tensiones, divisiones y desigualdades socio-materiales entre las personas.

Para la encuesta un ‘riesgo global’ se define como un evento incierto
o condición que, si ocurre, puede causar un impacto negativo para varios países o industrias dentro de los próximos 10 años
. Lo anterior debe enmarcarse dentro de un año de pandemia, donde el COVID-19 ha dejado en evidencia diversas falencias de nuestro sistema, ‘y que amenaza con retrasar años de progreso en la reducción de la pobreza y la desigualdad y con debilitar aún más la cohesión social y la cooperación mundial’… Donde las diferencias existentes en el sistema de salud, educación, estabilidad financiera y acceso a la tecnología han demostrado un impacto de proporciones diversas según cuál sea la posición social.

Si se observa con detención el gráfico podemos notar que durante la pandemia hubo una reducción del 8% en las emisiones de gases de efecto invernadero debido a las cuarentenas a nivel mundial durante todo el 2020. Para alcanzar metas significativas en la reducción de la temperatura global (1.5ºC-2ºC) se necesita que ese 8% anual sostenido hasta el año 2030. Tenemos un punto de partida … ¿cuál será la actitud de la sociedad política, empresarial y civil para hacer frente al desafío? He aquí el dilema.

En el informe se detalla explícitamente que ‘(la pandemia) no solo ha causado más de dos millones de muertes (al momento de la publicación del reporte) como consecuencia inmediata, ya que a otros niveles ha consolidado situaciones complejas; por ejemplo: el caso de los jóvenes dentro de su transición 15 a 24 años ya han vivido dos crisis en la última pandemia (una económica y otra de salud). El reporte es claro en señalar que este grupo ‘enfrentará en el futuro desafíos educativos, laborales y en salud mental.

La pandemia destruyó horas de trabajo equivalentes a 495 millones de puestos de trabajo en el segundo trimestre de 2020 solamente, lo que acrecienta las brechas de la desigualdad, y además relentiza la recuperación.

En cuanto al crecimiento económico, las cifras son claras: ‘la economía mundial se ha hundido ahora en su crisis más profunda en tiempos de paz’. Se espera que la producción económica se haya reducido un 4,4% en 2020. En comparación, a la crisis financiera de 2008–2009 provocó que la economía mundial se contrajera un 0,1%, para entender en perspectiva la magnitud de la crisis. La economía globalizada y sus externalidades han quedado al descubierto más que nunca y se hace imperioso potenciar la arista sustentable económica que busca satisfacer necesidades a nivel local y comunitario, ya que hemos comprendido que si se pone en riesgo la cadena de producción internacional, así también se pondrá en riesgo la (calidad de) vida de las personas.

En el gráfico se puede apreciar que la proyección para el 2021 es auspiciosa; ahora, en lo concreto, la caída en la producción económica mundial en el segundo trimestre del 2020 fue estrepitosa, generando una caída en la producción, los ingresos, el consumo y la inversión internacional. En cálculos estimados el mundo perdió el 14% de su fuerza total de trabajo en esta pandemia. Se espera que la recesión mundial
arroje a 150 millones de personas más en la pobreza extrema, aumentando el total al 9,4% de la población mundial, que se esperaba que cayera al 8% al final de 2020.

En Chile, hemos visto como esta crisis ha golpeado fuerte a aquellos que tienen poca/nula capacidad de ahorro, también a los trabajadores y trabajadoras que han sufrido un congelamiento/suspensión en sus ingresos y otros más afortunados que han sufrido una merma (de hasta el 50% de sus ingresos). El Ministerio de Hacienda presentó un proyecto temprano para aportar más de 11 mil millones de dólares en ayuda a las familias; el problema es que una fracción menor de ese aporte estatal se traducía en liquidez efectiva para las personas afectadas. Lo anterior se ha corregido con medidas tales como los IFE y el préstamo de la TGR con tasa 0. Habiendo iniciado el 2021, es fundamental saber cuál es el plan de contingencia y cómo se hará frente a la crisis desde marzo.

Para los actores internacionales del Foro Económico Mundial, los problemas a corto, mediano y largo plazo son claros y han sido suficientemente estudiados y se resumen de la siguiente manera por quienes contestaron la encuesta en esta oportunidad:

En el corto plazo (0–2 años): en primer lugar las enfermedades infecciosas, luego los problemas de convivencia social (y bien sabe Chile de acuerdo a lo que nos ha tocado vivir desde octubre de 2019) y en tercer lugar ‘eventos climáticos extremos’.

En el mediano plazo (3–5 años): encabeza la lista la explosión en la burbuja de activos, lo que significa que: muchos de los precios de vivienda, fondos de inversión, acciones y otros activos en una gran economía están cada vez más desconectados de la economía real. La inestabilidad de los precios se ubica en el tercer lugar.

En el largo plazo (5–10 años): El riesgo de mayor incidencia son las armas de destrucción masiva, luego el colapso del Estado y en tercer lugar la pérdida de biodiversidad. Nuevamente, los problemas medioambientales lideran los riesgos globales. Por pérdida de biodiversidad debemos entender: las consecuencias irreversibles para el medio ambiente, la humanidad y la actividad económica, y una destrucción permanente del capital natural, como resultado de la extinción y/o reducción de especies.

Vivimos en una sociedad que permite esconder la escasez de recursos y acceso a servicios básicos, pero …¿sabía el lector que la mitad de la población mundial carece de acceso a servicios de salud esenciales? Como si esto fuera poco, ‘las deficiencias en el sistema de salud y otras falencias arrojan a la pobreza a 100 millones de personas cada año’.

Finalmente, y en uno de los campos que tengo absoluto interés, en materia educativa el panorama no fue muy distinto: debido al cierre de establecimientos y el desafío de llevar la educación de forma remota ha dejado en evidencia nuevas brechas, que a nivel prepandémico
dejaba a casi el 44% de las niñas y el 34% de los niños
de los estratos más pobres de la sociedad sin terminar la educación primaria
.

‘muchos estudiantes no tenían acceso a un computadora para el trabajo escolar: porcentajes de los estudiantes afectados osciló entre el 25% en China al 45% en México y al 65% en Indonesia. Las brechas digitales ya eran preocupantes antes de la pandemia: en 2018 la mitad de la población mundial estaban conectados a Internet, por esta razón la Unión Internacional de Telecomunicaciones ha llamado a “redoblar nuestros esfuerzos colectivos para no dejar a nadie desconectado ”’.

‘El año 2020 fue sin precedentes desafíos para la educación global. Durante la primera ola de pandemia encierros, el 80% de los estudiantes a nivel mundial estaban fuera de la escuela. Se estimó que un 30% de jóvenes alrededor del mundo carecen de tecnología para participar de la difusión digital de aprendizaje. La educación y trabajo en el hogar aumentó el estrés e incidencia de la violencia contra los jóvenes en el hogar’

En el caso nacional, hemos visto como se han hecho esfuerzos económicos por parte del Ministerio de Educación para proveer computadores y paquetes de internet, pero probablemente la cobertura y catastro efectivo de las necesidades de conectividad total será fundamental. Medidas como canales de televisión educativos y radios, son medidas en el sentido correcto y esperamos ver más iniciativas educativas para reforzar el aprendizaje de los estudiantes.

Finalmente, en el informe se detalla el impacto negativo para la brecha de género que ha tenido la pandemia en diversos aspectos; de acuerdo al marco económico la situación es bastante clara:

De acuerdo al cierre de empresas: aquellas de propiedad masculina cerraron en menor proporción que aquellas de propiedad femenina. En América Latina existe un 10%+ de empresas de propiedad femenina que cerraron. La cantidad encuestada de empresas fue: hombres (8,200) y mujeres (13,237).

Los invito a revisar el informe en detalle para que puedan compenetrarse de un trabajo serio y avalado en cifras de los riesgos crecientes que experimentamos como civilización. Los ciudadanos han reflexionado sobre la idea idea del poder que sus líderes políticos pueden ejercer cuando están convencidos de que el desafío lo exige. Un nuevo perfil y compromiso político se hace imperioso, pues no estamos en un problema de normas, sino de la voluntad seria y responsable de cumplirlas. Me parece que el momento constitucional es un excelente punto de partida para plasmar estos desafíos, haciéndonos cargo desde nuestras bases de nuestros riesgos y oportunidades como humanidad, sociedad y personas, manteniendo un propósito común.

The writer as a figure who represents a true moral force